Toda solidaridad a la Revolución Cubana y al presidente Díaz-Canel

Cuba ha sido sacudida estos días por manifestaciones contrarrevolucionarias impulsadas y guiadas por Estados Unidos, según denunció el presidente de la isla caribeña, Díaz-Canel. La intención del imperialismo es desestabilizar al gobierno, derrotar y destruir el régimen socialista establecido en el país tras la Revolución liderada por Fidel Castro y Che Guevara en 1959.

Este es un viejo objetivo de Washington, que ha estado vigente al menos desde la fallida invasión de Bahía de Cochinos en abril de 1961. La hostilidad aumentó con la crisis de los misiles que involucró a la Unión Soviética y la imposición del bloqueo económico de 1962, que a pesar de la casi unánime nunca se ha abandonado la condena de la comunidad internacional.

Por el contrario, el cerco económico se ha vuelto más cruel desde la administración Trump. El gobierno del demócrata Joe Biden siguió la política trumpista y este lunes (12) se propuso demostrar su apoyo a los manifestantes contrarrevolucionarios.

En el pasado, Fidel Castro ha sido blanco de cientos de intentos de asesinato, llevados a cabo con el apoyo de la CIA y la Casa Blanca. Ahora Estados Unidos está explotando la crisis económica y de salud que aqueja a la sociedad cubana, así como a otros países de América Latina y del mundo, para crear un clima político favorable a sus planes de desestabilización y destrucción del socialismo en Cuba.

Las dificultades que viven hoy el pueblo cubano se debe en gran parte al infame bloqueo económico impuesto por los imperialistas, que hasta el día de hoy mantienen una base militar en la isla (Base Naval de Guantánamo), lugar donde la atroz práctica de la tortura está muy generalizada.

Ahogando la economía del país, el propósito del bloqueo es provocar un levantamiento popular. Quieren imponer a Cuba una regresión al capitalismo y la explotación neocolonial, que vendría acompañada de la destrucción de los logros del socialismo, especialmente en salud y educación, que son hoy los blancos preferidos del apetito capitalista en todo el mundo.

Cabe señalar que a pesar del bloqueo, que incluso impide la importación de medicamentos, Cuba está desarrollando cinco vacunas propias contra el covid-19 y ha comenzado a vacunar a su pueblo con los agentes de inmunización que creó en una nueva prueba de la excelencia de su país en la medicina. La salud y la educación en la Isla Socialista son servicios públicos, gratuitos y universales. Bajo el capitalismo serían privatizados y, como en Estados Unidos, convertidos en mercancías a las que la mayoría de la clase trabajadora no tiene acceso.

Es necesario entender que la renovada ofensiva contrarrevolucionaria en Cuba se da en un escenario también marcado por la intensificación del conflicto geopolítico entre Estados Unidos (aliado de una Europa reticente) y China y Rusia, que conlleva el rejuvenecimiento de la intolerancia política. , anticomunismo y extrema derecha en todo el mundo en lo que algunos analistas han denominado la nueva guerra fría fomentada por el imperialismo.

Las protestas contra el gobierno socialista, si bien gozan de cierto apoyo popular, en realidad son parte de una guerra híbrida más generalizada que envía otras de sus señales en las provocaciones de la OTAN contra Rusia en Ucrania, las sanciones contra Venezuela y la reciente reunión de Jair Bolsonaro con un director de la CIA.

Las recurrentes ofensivas del imperio siempre chocaban con el muro de la unidad del pueblo en torno al Estado socialista y la soberanía nacional. Esta vez no será diferente, a pesar del bloqueo y la crisis. El domingo, los manifestantes salieron a las calles en defensa de la Revolución, la soberanía y la independencia nacional duramente ganadas por los revolucionarios.

El CTB repudia enérgicamente la ofensiva reaccionaria de Estados Unidos, exige respeto al derecho de los pueblos a la autodeterminación y expresa total solidaridad con la Revolución Cubana, el socialismo y el presidente Díaz-Canel, consciente de que expresa el sentimiento de la clase trabajadora y progresista brasileña.

Adilson Araújo, presidente da CTB (Central dos Trabalhadores e Trabalhadoras do Brasil)
São Paulo, 12 de Julio de 2021.

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